
Después de varios meses de emociones encontradas. Después de haber encontrado un equilibrio agradable, con los pies y la cabeza sobre la tierra, y la mirada hacia un lugar fijo en el horizonte, voy, y la conozco...
Me da un poco de miedo dejarme llevar, porque me costó mucho encontrar el camino. Ahora no quiero perder la paz que he alcanzado, aunque supongo que lo que tenga que venir será inevitable... una de las cosas que he aprendido es que no se puede luchar contra el destino, y que todo cambia. Sólo espero que los cambios traigan cosas buenas.
De momento, sólo disfruto de los ratitos a su lado. Del frio que hace en su casa, de noches apasionadas y cálidas abrazadas... Del café de por la mañana...De su risa, que es como una ducha en el desierto...
Creo que me estoy pillando, joder...